jueves, mayo 27, 2010

Guia de Berlin (4). La Ciudad a Fondo: Tour 2ª Parte.

Friedrichstrasse es un parque temático. Desde que entras por Unter der Linden hasta el Checkpoint Charlie la calle es de lo mas chic, con tiendas y galerías comerciales de primera categoría, hoteles de lujo y  algún trozo de muro perdido por ahí. Pero cuando mas te acercas al puesto  "C" del muro mas parque temático parece.

Partimos de la tienda Mini, con su coche anclado en la pared y la bandera de Berlin en el techo. La calle nos sorprende y Jorge nos pilla comentándolo: Qué poco tráfico !!!  Seguramente una de las calles mas señeras de la ciudad y no hay ni embotellamientos ni prisas ni sonidos de claxon, y todo ello en un día laborable. Nuestro guía nos comenta que ese es el tráfico normal en la ciudad, y que por eso a él le encanta.

Camino del Checkpoint hay muchos paneles en las paredes de los solares anexos a la zona, donde se explica perfectamente la historia del muro (1961), la de la división de Alemania y Berlin (1945-47), así como explicaciones y fotos de la construcción ,auge y caída de la muralla, haciendo un recorrido perfecto que el turista puede aprovechar.
Jorge nos lo explica muy bien, frente a los primeros mapas. Tiene una forma muy pedagógica de contar las cosas, y hasta la persona que no sabe de historia lo entiende a la perfección. Antes de llegar a la famosa caseta decide pararse en una pared de la derecha que muestra las ingeniosas formas de escapatoria que usaban los berlineses para pasar al otro lado.Desarmaban por completo los coches para crear habitáculos donde se escondían gentes de todas las edades.

Esa esquina con la caseta y el cartel de los dos soldados merece mucho la visita. No es por ser pesado, pero el espectáculo es hasta de risa.Parece un carnaval donde soldados franceses,americanos y rusos se mezclan con el tipo que vende souvenirs soviets ,los turistas y los curiosos.Parece un decorado de cine y el director a punto de gritar ACCIÓN!! Pero por favor no os lo perdáis.
El cartel ,dice Jorge, muestra el rostro por el lado americano del último soldado estadounidense que abandonó su puesto fronterizo allá por 1989, y lo mismo el soldado ruso, que mira al Berlin Este y a los dos soldados que hacen de reclamo turístico ,bandera en mano , junto a la garita de madera. Os cobran un euro por cada persona que se quiera hacer una foto con ellos, y luego te dicen que vayas a sellar tu pasaporte, y te señalan el tenderete donde el soldado francés hace el paripé de aduanero. Hombre....es una vez en la vida no??

Antes de dejar el lugar un último mural está dedicado a los que cayeron intentando cruzar el muro hacia la libertad. Me llamó la atención en especial la historia de un chico que fue abatido con 19 años por intentar saltar al lado occidental tan solo unos meses antes de la caída del régimen.

Doblamos la esquina por Zimmerstrasse, cuando en la esquina con Wilhemstrasse nos encontramos esta pinturera escena. Un gran globo anclado al suelo, que luego vimos ascender varias veces en los días siguientes, bajo el cual se encuentra un peculiar parque móvil. Se trata del Trabi Safari, un lugar donde puedes alquilar el popular Trabant, el coche de moda en la República Democrática (o sea, la zona Rusa), y que tanto cariño recibe de los mas nostálgicos del régimen. El coche es tela de endeble, parece de juguete. En otra ocasión seguro que me alquilo uno.Es como hacer un tour en Seiscientos.

No os puedo negar lo nervioso que estaba yo a partir de aquí. Entrábamos en la parte del Tour dedicada al Nazismo , una de las épocas mas negras de la historia y que mas huella ha dejado desde que en 1933 Adolf Hitler fuese elegido Canciller de la Alemania de Weimar.

Desde esa misma esquina Jorge nos explica que podemos ver a la derecha, y tras un trozo muy deteriorado de muro, se encontraba la sede de la Gestapo y las SS. Justo el viernes 7 de mayo inauguraban en museo dedicado a la memoria de todo aquel horror inexplicable. Si es cierto que existen lugares que transmiten sensaciones, éste , la zona del bunker de Hitler y el campo de Sachsenhausen son de esos sitios en los que te sientes raro, con malas vibraciones, jamás olvidaré esa sensación.
Frente al muro se encuentra uno de los pocos edificios intactos del gobierno Nazi, la sede de la Luftwaffe, la fuerza Aérea de Hitler, dirigida por Herman Goering. Tal vez os suene por haber sido decorado en la peli Valkiria de Tom Cruise.


 Muy cerca se encuentra el lugar donde se encontraba la antigua cancillería del Reich, que Hitler mandó construir a su arquitecto Speer en menos de un año. Debía ser impresionante para impresionar a los visitantes ilustres que Hitler deseaba que se sintieran intimidados.Grandes halls, despachos e interminables pasillos magníficos alicatados de mármol rojo (el color del partido), hacían de éste edificio una obra deslumbrante y ciertamente extravagante.
Terminada la Guerra, el edificio quedó dañado, pero pudo salvarse. Los sovieticos no estaban por la labor de dejar ni un solo símbolo del nazismo en pie, así que deciden tirarlo abajo, construyendo un horrible bloque de pisos encima. Podéis ver uno de esos cristales informativos que ponen los dientes largos al turista, que como María , se vuelven locos buscando la cancillería cuando Jorge dice que estamos en la puerta del despacho de Hitler. De lo poco que se conserva , podréis ver los suntuosos mármoles encargados por Hitler para su obra faraónica, reutilizados en la estación del "U" de Mohrenstrasse.
Rodeamos el edificio y buscamos la zona trasera de la cancillería, donde se situaba el Bunker en el que Hitler pasa sus últimos días.
A simple vista pasa desapercibido al turista, solamente vereis un parking con algunas zonas verdes al fondo. 
Jorge se acuerda de una anécdota. Como dije antes los berlineses no han querido recordar en algunos casos esta parte de la historia, así que los turistas que querían visitar el lugar se buscaban la vida por que no existía ninguna señalización. Un día Jorge estaba contando la historia del Bunker a un grupo cuando desde un balcón le tiraron un limón a la cara, con toda la puntería del mundo.El pobre guía estuvo una semana con un moratón enorme. Con motivo del mundial de fútbol de Alemania, alguien se dio cuenta que lo lógico era poner un cartel que ayudase a los visitantes a identificar éste lugar histórico, y no andar molestando a los lugareños con preguntas incomodas sobre su pasado. Así que aquí os dejo el cartelito.
Tras recordar la peli del Hundimiento, que os recomiendo si no la habéis visto, Jorge nos lleva al memorial del Holocausto. Se trata de una infinidad de bloques de hormigón de diferentes tamaños e inclinaciones sobre un suelo ondulante formado por adoquines. Los bloques están alineados en hileras, de modo que cuando andas entre ellos puedes ver el final, y también tener la sensacion de estar en un laberinto. Cada uno saca sus conclusiones y seguro que le darás una interpretación filosófica al lugar. La gente se cruza mientras caminas .Aparecen paseando o meditando y vuelven a desaparecer perdidos en el bosque gris. Parecen fantasmas del pasado angustiados por el sufrimiento. Tal vez eso es lo que quiso el autor que significase.

 

La pena es que todo el mundo no lo toma igual, y muchos chavales se dedican a corretear e incluso saltar de bloque en bloque. Por eso os aconsejo que lo visitéis al atardecer,cuando oscurece. Realmente invita a la mediación.


El paseo va terminando y Jorge nos hace terminar a lo grande en la Puerta de Brandenburgo. El ambiente a esas horas es chulisimo, lleno de excursiones de chavales que alquilan esas "bicis" redondas para 6 personas y se dedican a conducir a lo loco por la Pariser platz, desafiando la autoridad del soldado ruso y americano que desde el centro de la plaza los miran divertidos, anclados para siempre en la historia de esta bella ciudad, que pudo haber sido el nuevo París , y ha decidido reinventarse en una ciudad con futuro.

Son las 2 de la tarde, hace un tiempo precioso bajo el Hotel Adlon y Jorge se despide amablemente. Decidimos comprarle los "tiketes" como él dice, para el viernes. Él será de nuevo nuestro guía. En ese caso por el horror del Campo de Trabajo y concentración.

Pero mientras tanto, y sin haber digerido la grandeza y humillaciones que ha vivido ésta ciudad, buscamos algo de comer. Pero por allí cerca no hay nada que nos guste. Mejor cogemos el metro hasta el Ku´Damm a ver como está el ambiente, vale? 

Venga vamos...

3 comentarios:

Mary dijo...

Sin duda merece la pena visitar la ciudad con estos maravillosos guías. Además te hace muy amena la visita. ´
no dudeis en acudir a ellos cuando vayais a Berlín!
Santi, pero qué bien te está quedando!!! Parece como si yo también hubiera estado allí!!! Besos.

makavelik dijo...

Hola Santi! Continuo con la lectura, que la dejé aplazada por mi viaje a India y me quedé con ganas... y decirte que este capítulo me ha gustado en especial. El monumento al holocausto me sorprendió un monton y nosotros estubimos por la noche solos y es cierto que merece mucho la pena... Voy a seguir leyendo.

Un saludo!

Iacobum dijo...

Bienvenido Victor!!!